Valencia impone carácter para conquistar Bolonia

Un gran Reuvers, inmaculado desde el triple, desarboló a una Virtus que no pudo aguantar el ritmo tras el descanso.

virtus valencia
Valencia Basket firmó una victoria de enorme mérito en Bolonia tras un partido de ritmo alto y mucha exigencia física. Los taronja, con un Reuvers desatado en ataque, desarboló a la Virtus en el segundo tiempo, que no encontró respuesta a la energía valencianista. Tras un primer tiempo igualado, Valencia rompió el duelo en el tercer cuarto con una racha de triples y un dominio claro del ritmo, y remató la faena en el último periodo con madurez, control y un ataque mucho más fluido que el de la Virtus. El 81‑94 final refleja la superioridad visitante en la segunda mitad.

Valencia golpea primero desde el triple

El partido arrancó con un ritmo alto y un Valencia muy activo en el rebote ofensivo, especialmente gracias a Neal Sako, que sostuvo varias segundas oportunidades antes de sumar un palmeo tras la bandeja fallada de Moore. Virtus respondió con la energía de Niang y la dirección de Vildoza, que generó puntos desde el tiro libre y asistió en un alley-oop espectacular. Valencia encontró su mejor momento mediado el cuarto, cuando Nate Reuvers encadenó dos triples consecutivos y Pradilla sumó desde la línea, volteando el marcador. A partir de ahí, los taronja crecieron desde el perímetro: otro triple de Reuvers y uno más de Badio ampliaron la ventaja, obligando a Virtus a parar el partido. En el tramo final, Edwards sostuvo a los italianos con acciones en transición, pero Valencia cerró el cuarto con temple, incluyendo un triple de Costello y una canasta adicional de Moore. El periodo terminó con un ajustado 20-22, reflejo de un inicio intenso, físico y con alternancias constantes.

Reuvers desata la tormenta exterior y Valencia se marcha al descanso por delante

El segundo cuarto comenzó con Valencia golpeando desde el perímetro gracias a un triple de Costello, pero Virtus respondió rápido con Niang y Alston sumando desde la penetración y el tiro libre. Moore mantuvo a los taronja activos con acciones agresivas hacia el aro, mientras Montero encadenaba robos que permitieron correr y ampliar la ventaja visitante. Reuvers volvió a ser determinante: primero con una jugada de 2+1 y después con un triple que consolidó el dominio valenciano, aunque Smailagic y Vildoza mantuvieron a los italianos dentro del partido desde la media distancia y la línea de personal.

El intercambio se intensificó en un tramo lleno de interrupciones, faltas y tiempos muertos, donde Badio sumó con una bandeja más adicional y Niang respondió con un mate tras contraataque. Edwards trató de activar a Virtus con acciones individuales, pero Valencia encontró oxígeno con Sako, Reuvers y un gancho del propio Nate que sostuvo la ventaja. En los últimos minutos, Virtus apretó con puntos de Edwards, Akele y Diouf, pero Valencia resistió pese a varios ataques fallados. El cuarto se cerró con un 43-44 que reflejó un periodo muy físico, lleno de alternancias y en el que Valencia mantuvo la iniciativa gracias a su actividad defensiva y la inspiración de Reuvers.

Valencia acelera y desarma a Virtus desde el perímetro

El tercer cuarto arrancó con Virtus más agresivo, encontrando a Morgan para sumar en penetración mientras Valencia encadenaba varios tiros fallados. Thompson rompió la sequía taronja con una bandeja, pero Morgan respondió desde el tiro libre en un tramo marcado por faltas y ritmo entrecortado. La irrupción de Sergio de Larrea dio aire a Valencia: primero con un triple tras asistencia de Montero y luego repitiendo desde el perímetro para sostener la ventaja visitante. Virtus trató de reaccionar desde la línea con Ferrari, Hackett y Morgan, pero los de Mumbrú resistieron gracias a la actividad defensiva de Key y Sako, que frenaron varias acciones interiores.

El intercambio se aceleró en la recta final: Akele sumó para los italianos, pero Badio respondió con tres tiros libres y luego con un triple que mantuvo a Valencia por delante. A partir de ahí, el duelo se convirtió en un festival ofensivo: Edwards y Alston castigaron desde fuera, mientras Pradilla y Reuvers replicaban con solvencia. El propio Reuvers firmó un mate tras asistencia de Montero y Edwards contestó con un triple antes de que Valencia cerrara el cuarto con una bandeja del dominicano. El periodo terminó con un 63-71, reflejo de un Valencia más sólido, más coral y capaz de castigar cada error de Virtus.

Valencia exhibe solidez y remata a la Virtus

El último cuarto comenzó con Valencia manteniendo el control gracias a un gancho de Pradilla y una bomba de Montero, mientras Virtus desperdiciaba varias opciones con Niang y Edwards fallando desde fuera. Morgan trató de reactivar a los italianos con una bandeja al contraataque y un triple lejano de Edwards acercó a los locales, pero Valencia respondió con temple: Reuvers sumó desde el tiro libre y Puerto castigó con un triple tras tiempo muerto. Montero amplió la brecha con otro lanzamiento exterior y Badio añadió una canasta que consolidó la ventaja taronja ante un Virtus que solo encontraba oxígeno en acciones aisladas de Diarra y Morgan.

En el tramo decisivo, Valencia gestionó mejor los ritmos: Sako anotó tras asistencia de Badio, Reuvers culminó un mate tras pase de De Larrea y Moore añadió una bandeja que mantuvo a los visitantes en control. Virtus intentó apretar con un triple de Vildoza y un gancho de Diouf, pero los fallos continuados de Edwards, Morgan y Niang impidieron cualquier remontada real. Reuvers siguió imponiéndose en la pintura, sumando desde la línea y con un palmeo tras robo de Montero. Valencia cerró el partido con autoridad, dominando el rebote y castigando cada error local hasta sellar un sólido 81-94 final.

Valencia firmó en Bolonia una de esas victorias que explican por qué un equipo vuelve a mirar hacia arriba en la Euroliga. La solidez colectiva fue constante, pero el nombre propio de la noche volvió a ser Nate Reuvers, que dominó en ambos lados de la pista: rebote, intimidación, triples, mates y una presencia que desbordó por completo a la Virtus. A su alrededor, el equipo mostró una madurez competitiva que no siempre había tenido esta temporada: control del ritmo, lectura en los momentos calientes y una defensa que castigó cada error italiano. Con este triunfo, Valencia no solo suma una victoria de prestigio; se reengancha de pleno al grupo de cabeza, enviando un mensaje claro: cuando juega con esta autoridad, es un rival al que nadie quiere encontrarse.

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✍️ Álvaro Sanabria

Redacción de Marcador al Día

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