El Sporting de Gijón hunde al Zaragoza en La Romareda
El conjunto asturiano remonta en territorio aragonés para imponerse 1-3 y deja a los locales al borde del abismo de la Primera Federación

La tensión se mascaba en el ambiente de un estadio que empujó desde el primer minuto, consciente de la trascendencia de los puntos en juego para la supervivencia local. Sin embargo, el Sporting de Gijón impuso su oficio, manejó los ritmos con madurez y pegó con contundencia en los momentos clave para llevarse un triunfo por 1-3. El resultado deja al Zaragoza sumido en una situación dramática, mientras los asturianos certifican su tranquilidad absoluta en el tramo final del campeonato.
Golpe inicial blanquillo y reacción asturiana
El encuentro arrancó con un Zaragoza incisivo, volcado en campo contrario en busca de un gol que encendiera la esperanza de la grada. La recompensa llegó en el minuto 20, cuando Yussif Saidu aprovechó un desajuste en la marca visitante para batir al guardameta con un disparo cruzado y desatar la euforia en el estadio. No obstante, la alegría aragonesa fue efímera. El Sporting adelantó líneas de inmediato, adueñándose de la circulación del balón, y en el minuto 28 Lucas Perrin restableció la igualdad con un certero remate tras una acción a balón parado. Lejos de conformarse, el cuadro gijonés mantuvo el acoso sobre el área local y, justo antes del descanso, en el minuto 40, Álex Corredera transformó con frialdad un penalti cometido por mano defensiva, consumando la remontada visitante antes del paso por los vestuarios.
Sentencia en el descuento ante la desesperación local
Tras la reanudación, el Zaragoza lo intentó con más corazón que cabeza, acumulando efectivos en ataque pero chocando de forma sistemática contra el ordenado bloque defensivo del Sporting. Los cambios introducidos por el técnico local buscaron aportar frescura y desborde por las bandas, pero la precipitación y los nervios jugaron en contra de las ofensivas mañas. Con el equipo aragonés volcado por completo y desprotegido en la retaguardia, el Sporting replegó con criterio y explotó los espacios. La estocada definitiva llegó en el tiempo de prolongación: en el minuto 94, Amadou Matar Coundoul culminó un fulminante contragolpe para firmar el 1-3 definitivo, castigando la desesperación de un rival completamente roto anímicamente.
Este doloroso revés deja al Zaragoza prácticamente desahuciado en la última posición de la tabla, situándose a cinco puntos de la salvación cuando solo restan dos jornadas por disputarse, un escenario crítico donde solo un milagro matemático evitaría el descenso. Por el contrario, el Sporting de Gijón consolida su posición en la zona media de la clasificación, asentado en un terreno tranquilo y sin presiones, ya sin opciones de pelear por el ascenso pero con la permanencia sellada de forma holgada.
✍️ Álvaro Sanabria
Redacción de Marcador al Día