El Levante conquista Balaídos en una tarde de locura (2-3)
La pegada granota desactiva el doblete de un Jutglà eléctrico en Vigo

Balaídos se vistió de gala para un duelo de alto voltaje que terminó con un sabor amargo para la parroquia viguesa. Bajo un cielo plomizo y una lluvia intermitente que aceleró la circulación del cuero, el Celta de Vigo y el Levante firmaron un 2-3 vibrante, cargado de alternativas y fútbol vertical. El conjunto granota, más quirúrgico en las áreas, supo castigar las desconexiones locales para llevarse tres puntos de oro que silencian el feudo celeste tras un intercambio de golpes frenético que mantuvo el suspense hasta el último suspiro
Primer tiempo: El zarpazo de Jutglà y la respuesta de Arriaga
El encuentro arrancó con un Celta voraz que no tardó en hacer saltar los cerrojos. Apenas en el minuto 4, Ferrán Jutglà cazó un balón dividido en la frontal y, tras un control orientado de alta escuela, batió a la zaga con un disparo cruzado inapelable que puso el 1-0. Los locales dominaron el ritmo durante gran parte del primer acto, asfixiando la salida de un Levante que parecía desbordado por el despliegue de Hugo Álvarez y Beltrán. Sin embargo, cuando el descanso ya asomaba y el Celta parecía tener el control total, la resiliencia granota dio sus frutos. En el minuto 43, Kevin Arriaga aprovechó un rechace tras un saque de esquina para conectar un derechazo potente desde la media luna que perforó la red de la portería defendida por Guaita, devolviendo las tablas al marcador justo antes del paso por vestuarios.
Segundo tiempo: El vendaval granota sentencia en diez minutos
La reanudación fue un espejismo de felicidad para la parroquia viguesa. En el minuto 48, apenas iniciada la segunda mitad, Ferrán Jutglà firmaba su doblete personal tras finalizar una transición vertiginosa, devolviendo el mando al Celta con el 2-1. Parecía el momento de los celestes, pero el Levante respondió con una contundencia demoledora que dio la vuelta al partido en un parpadeo. En el minuto 53, el central Adrián de la Fuente se elevó imperial en un saque de esquina para cabecear al fondo de las mallas, poniendo el 2-2. Sin tiempo para que el Celta recuperara la brújula, el golpe definitivo llegó en el minuto 63: Roger Brugué culminó una contra de manual definiendo con frialdad en el mano a mano. Pese al asedio local en los últimos instantes, la defensa granota resistió numantinamente para asegurar el botín.
Tras este resultado, el Levante respira aliviado y escala posiciones para salir momentáneamente del descenso. Por su parte, el Celta de Vigo pierde fuelle en la lucha por puestos europeos y su posición de privilegio comienza a peligrar.
✍️ Álvaro Sanabria
Redacción de Marcador al Día