El Granada asalta Zaragoza en el minuto 98

Un tanto agónico de Álex Sola, con el cuadro andaluz en inferioridad numérica, define un duelo taquicárdico en el Ibercaja Estadio

jugadores frustrados tras partido
El Ibercaja Estadio respiraba el aire denso de las noches límite, aquellas donde el miedo a caer al vacío asfixia cualquier intento de fútbol fluido. Real Zaragoza y Granada CF protagonizaron un choque áspero, de nervios a flor de piel y calculada estrategia, que terminó resolviéndose a favor de los visitantes por la mínima (0-1) tras un desenlace digno del mejor guion de suspense.

Miedo escénico y la intervención del videoarbitraje

​El arranque del encuentro evidenció el peso de la responsabilidad sobre el césped aragonés. El Zaragoza saltó al verde empujado por la urgencia de su situación clasificatoria, tratando de imponer el ritmo desde la medular a través de la presencia de Francho Serrano, pero chocando reiteradamente contra la trinchera dispuesta por Pacheta. El Granada, pertrechado en su mitad de campo, encomendaba sus opciones a los latigazos al contragolpe de José Arnáiz, aunque los primeros compases transcurrieron sin apenas intimidar las porterías.

La monotonía táctica estalló por los aires al filo del descanso. En el minuto 41, Rubén Alcaraz enmudeció a las gradas cazando un balón dividido en el área para enviarlo al fondo de la red. Sin embargo, la celebración nazarí se ahogó segundos después. La revisión del VAR detectó una infracción previa en la construcción de la jugada, obligando al colegiado Pérez Hernández a invalidar el tanto y devolviendo el choque a un escenario de paridad absoluta antes de enfilar el túnel de vestuarios.

Expulsión, épica y el zarpazo definitivo

La reanudación mantuvo el guion de fricción y colisión, lo que forzó a ambos banquillos a intervenir para agitar el avispero. Las entradas de jugadores como Álex Sola en el bando visitante o de Marcos Cuenca en las filas blanquillas buscaron dinamitar las rígidas estructuras defensivas. En la recta final, el Zaragoza embotelló al cuadro andaluz, que achicaba agua cerca de la frontal liderado por la contundencia de Loïc Williams, repeliendo los envíos aéreos que buscaban desesperadamente la cabeza de Dani Gómez.
​El drama alcanzó su punto de ebullición en el tiempo de descuento. En el 90’+5′, Jorge Pascual vio la cartulina roja directa tras una entrada a destiempo, dejando al Granada con diez hombres bajo el asedio final de los locales. Cuando el estadio empujaba creyendo en un milagro agónico, la narrativa dio un giro letal. En el 90’+8′, una veloz transición comandada por Pablo Sáenz rompió las líneas de un Zaragoza volcado en ataque; el navarro cruzó el mediocampo y cedió la pelota a Álex Sola, quien, con sangre fría, batió por bajo a Adrián Rodríguez para asestar el golpe definitivo.

Este triunfo en la jornada 38 otorga al Granada la tranquilidad matemática, certificando de forma virtual su permanencia en LaLiga Hypermotion con tres puntos forjados desde la resistencia. La otra cara de la moneda retrata al Real Zaragoza, que queda sumido en una profunda crisis institucional y deportiva, asomado peligrosamente al abismo de la Primera Federación y obligado a reaccionar de inmediato para no firmar la tragedia.

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✍️ Álvaro Sanabria

Redacción de Marcador al Día

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