Oficio y VAR: El Atlético asalta El Sadar
Los goles de Lookman y Sørloth sellan un triunfo sufrido ante un Osasuna que perdonó y chocó contra el videoarbitraje

En una noche de pulsaciones altas en Pamplona, el Atlético de Madrid logró imponer su jerarquía en un feudo siempre hostil. El conjunto de Diego Simeone, blindado por una efectividad quirúrgica, se llevó los tres puntos de El Sadar tras vencer 1-2 a un Osasuna que, a pesar de volcarse sobre el área rival con hasta 23 remates, careció del colmillo necesario para equilibrar la balanza. El encuentro, marcado por la tensión y las constantes interrupciones, dejó un rastro de diez tarjetas amarillas y una expulsión, reflejando la intensidad de un duelo que mantuvo la incertidumbre hasta el último suspiro del tiempo añadido.
El mazo de Lookman y el alivio del VAR
El primer acto fue un ejercicio de pragmatismo colchonero frente al ímpetu navarro. Apenas cumplido el primer cuarto de hora, una imprudencia de Javi Galán en el área permitió a Ademola Lookman adelantar a los visitantes desde el punto de penalti, batiendo a Aitor Fernández con un disparo inapelable. Osasuna reaccionó con orgullo, encerrando al Atlético en su campo y generando ocasiones claras a través de Budimir y Rubén García. Sin embargo, el momento clave llegó en el descuento de la primera mitad: el colegiado señaló un penalti de Juan Musso sobre Budimir que encendió la grada, pero tras una angustiosa revisión en el VAR, la decisión fue revocada por una falta previa, mandando a los equipos al vestuario con una ventaja mínima pero balsámica para los de Simeone.
Sentencia de Sørloth y asedio final navarro
La segunda parte mantuvo el guion de resistencia rojiblanca hasta que, en el minuto 71, una transición vertiginosa liderada por Marcos Llorente terminó en los pies de Alexander Sørloth, quien no perdonó para firmar el 0-2. Parecía la sentencia, pero el propio Llorente complicó el desenlace al ver la segunda amarilla en el 79′, dejando al Los goles de Lookman y Sørloth sellan un triunfo sufrido ante un Osasuna que perdonó y chocó contra el videoarbitraje
En una noche de pulsaciones altas en Pamplona, el Atlético de Madrid logró imponer su jerarquía en un feudo siempre hostil. El conjunto de Diego Simeone, blindado por una efectividad quirúrgica, se llevó los tres puntos de El Sadar tras vencer 1-2 a un Osasuna que, a pesar de volcarse sobre el área rival con hasta 23 remates, careció del colmillo necesario para equilibrar la balanza. El encuentro, marcado por la tensión y las constantes interrupciones, dejó un rastro de diez tarjetas amarillas y una expulsión, reflejando la intensidad de un duelo que mantuvo la incertidumbre hasta el último suspiro del tiempo añadido.
El mazo de Lookman y el alivio del VAR
El primer acto fue un ejercicio de pragmatismo colchonero frente al ímpetu navarro. Apenas cumplido el primer cuarto de hora, una imprudencia de Javi Galán en el área permitió a Ademola Lookman adelantar a los visitantes desde el punto de penalti, batiendo a Aitor Fernández con un disparo inapelable. Osasuna reaccionó con orgullo, encerrando al Atlético en su campo y generando ocasiones claras a través de Budimir y Rubén García. Sin embargo, el momento clave llegó en el descuento de la primera mitad: el colegiado señaló un penalti de Juan Musso sobre Budimir que encendió la grada, pero tras una angustiosa revisión en el VAR, la decisión fue revocada por una falta previa, mandando a los equipos al vestuario con una ventaja mínima pero balsámica para los de Simeone.
Sentencia de Sørloth y asedio final navarro
La segunda parte mantuvo el guion de resistencia rojiblanca hasta que, en el minuto 71, una transición vertiginosa liderada por Marcos Llorente terminó en los pies de Alexander Sørloth, quien no perdonó para firmar el 0-2. Parecía la sentencia, pero el propio Llorente complicó el desenlace al ver la segunda amarilla en el 79′, dejando al Atlético con diez hombres y bajo el mando de un Simeone que también fue amonestado por sus protestas. El asedio de Osasuna se volvió total y encontró su recompensa en el 91′ con un tanto de Kike Barja tras asistencia de Raúl García. No obstante, el reloj fue el peor enemigo de los «rojillos», que vieron cómo su esfuerzo moría en la orilla ante un muro defensivo liderado por Le Normand y Hancko.
Tras este resultado el Atlético de Madrid consolida su posición en la zona noble de la tabla, afianzando sus aspiraciones de podio en este tramo final de LaLiga, aunque tiene los deberes hechos con la clasificación matemática para la próxima Champions League. Por su parte, la derrota supone un golpe sensible para los intereses europeos de Osasuna, que se queda sin margen de error en las dos jornadas restantes si quiere mantener vivo el sueño de volver a competir en competiciones continentales la próxima campaña.
✍️ Álvaro Sanabria
Redacción de Marcador al Día
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